Llegaste a matar silencios, a desatar la mente y la calma y las ganas y a mí. A regalarme aire, a construir recuerdo, a despertarme del pasado que me apaga y del presente indiferente.

Llegaste a obligarme vida un rato, sin expectativas ni mañanas.

Siempre me ha parecido peligroso el futuro, es un tiempo que se espera y se anhela pero que no existe. Jode el presente, lo predice, lo condena, lo complica, lo aburre, lo satura. Tú no lo cargas; estás aquí, encerrado, conmigo.

Qué bonito.

Llegaste a desprender sentidos, a remover la razón y el miedo y el suelo y a mí. A llevarme adentro, a matarme de ausencia, a llenarme de esta falta que ya late, que ya duele.

Llegaste a obligarme entrega un rato, con amor y despedida.

Qué vacío, qué frustrante, qué triste, qué grande, qué ausente, qué presente, qué absurdo, qué necesario, qué fuerte, qué débil, qué fácil, qué difícil, qué estúpido.

Tú aquí, flotando, conmigo.

Qué bonito.

A nadie le importa tu dolor o lo que te pasa… Es asi de simple
Sin embargo no te odio. Siempre quedaras como ese amor que pudo ser pero nunca fue.
— Amor en ruinas. (via dormir-paranopensar)0 (via iisalu)
Enamorada de nada, de nadie. Tristeza estúpida, distracción, miedo, ausencias. Me llevan y me traen.
— Alejandra Pizarnik.  (via alexandrave)
La soledad no te enseña a estar solo, sino a ser único.
— "El ocaso del pensamiento", E.M Cioran  (via hachedesilencio)
No quiero escribir, no quiero estudiar; quiero, simplemente, ser de verdad; aunque ello me lleve a descubrir que no soy nada…
Julio Cortázar (via fragilelittledoll)
Uno se enamora de una línea, después de una página, después del autor. ¿Bueno, por qué no? Es un hermoso proceso.
— Jorge Luis Borges  (via alexandrave)
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